domingo, 3 de noviembre de 2002

Madredeus: Agua y aire

Foto: Colección Auditorio Nacional

Euforia / 3 de octubre, 2002 / Función única / 9 551 asistentes / 
2:15 hrs. de duración / Promotor: OCESA presenta 

Fernando Janelas

Hay algo acuático en la voz de Teresa Salgueiro, quizás el flujo del Tajo por sus cuerdas vocales, saudade diluida por el trino, la brisa de cuerdas y teclado que es Madredeus, viento calmo. Son estos los elementos que le dan vida al grupo, aire y agua, hoy acompañados por el manso océano de la Camerata de las Américas, bajo la dirección del noruego Bjarte Engset, allí detrás de una sutil valla de acrílico que los separa del quinteto lusitano. La atmósfera del foro es sedante: son cerca de diez mil almas las que esperan relajarse, como si se encontraran en una suerte de spa musical. 

El Auditorio Nacional ya había visto a otra portuguesa cantar sobre su escenario; incluso fue abucheada, ya que se la creía vinculada con la dictadura de Salazar, si bien tiempo después, como siempre sucede con la historia, se develó que en realidad apoyaba a la resistencia de los claveles. ¿Cómo olvidar la voz de fuego de Amália Rodrigues, fadista nata y una de las voces más impactantes del siglo XX? Otro es el caso —y el elemento, como ya se dijo— de Teresa Salgueiro, a quien la audiencia celebra copiosamente apenas inicia su canto. 
No habrá sorpresas en la velada, tan sólo Madredeus y su bucólica esencia, el revés del desgarrado fado. A ratos, tanta belleza es opresiva: la voz de Salgueiro opaca a la Camerata de las Américas, se diría que le sobra el discreto ánimo sinfónico de la noche; y tal vez el espacio es demasiado amplio para disfrutar de la intimidad a la que siempre invita el grupo, si bien el juego de luces, sencillo pero efectivo, sirve de paliativo a los agorafóbicos. 
Euforia se llama la gira, desprendida de Movimiento, la última entrega de Madredeus, sumada a dos compilaciones: una tradicional, que celebra cerca de una década de existencia, otra electrónica, a la vez homenaje y muestra del giro que la música ha dado en los días que corren. Y eufórica como pocas veces la cantante, vaporosa, ataviada con un hermoso vestido verde y un collar chorreante de piedritas, baila con la orquesta a sus espaldas, siempre celebrada por el director, un extático Engset. Gira más de lo habitual —la última vez que estuvo en México su embarazo se lo impedía—, alegre como pocas veces. El resto del grupo muestra su ya conocida naturaleza estoica, elegante y a un paso de lo solemne. 
Las canciones interpretadas son en su mayoría recientes, procedentes de Movimiento, O Paraíso y O Espirito da Paz. La primera “Os Dias Sao A Noite” nos sumerge inmediatamente en su mundo de arrullos y lamentos. Se extraña “O Pastor”, ese vigoroso clásico que muy probablemente hubiera hecho que la orquesta se luciera y brillara tanto como la protagonista brilla ahora: Madredeus interpreta una serie de canciones populares potuguesas, muy distintas al fado y más parecidas a lo que ellos han inventado, que no tiene otro nombre sino Madredeus (para los curiosos a los que lo lusitano inspira, es recomendable atender la voz de Mísia, fadista y heredera directa de Amália, contrapunto indispensable de la música portuguesa contemporánea). Entre una entrega musical y otra, Teresa comenta “Nos gusta viajar, porque nos proporciona una fotografía de la humanidad que ayuda a responder a las preguntas que nos planteamos”. 
Después de un intermedio de 15 minutos, que ella aprovecha para cambiar su verde atuendo por un glamoroso vestido negro que resalta aún más la dulzura de sus gestos, la magia continúa. Regresan agrupación y Camerata y nos endulzan el oído con “A Tempestade”, que arranca una de las más grandes ovaciones de la velada y “Capa Negra”, entre otras muchas canciones que inspiran los más variados sentimientos. 
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
El grupo es generoso con los encores: son tres y nutridos, poco más de 20 minutos en los que aire y agua fluyen y refluyen con temas como “O Segredo Do Futuro” y “Aquimela”. La noche se alarga y Madredeus deja en el ambiente su aroma atlántico, luego de la sonriente despedida de Salgueiro, una bella en estado puro, más mujer que diva.

Cronología
1985 Pedro Ayres Magalhaes, bajista del grupo Hérois do Mar, que se encontraba en su apogeo en ese año y Rodrigo Leao, bajista del grupo Sétima Legiao reúnen esfuerzos para quebrar el tedio que les produce el pop portugués e intentan hacer “otro tipo de música”, escriben algunas letras y se reúnen en ensayos improvisados. 
1986 Fransisco Ribero es invitado a la banda, sin embargo, sigue faltando una voz. Una noche en un bar, los tres músicos quedan cautivados por la voz de una joven que canta fados: la entonces adolescente Teresa Salgueiro. Ya integrados, empiezan los ensayos en el Convento da Madre de Deus, en el oriente de Lisboa. 
1987 Los ensayos se convierten gradualmente en pequeños conciertos a los que asisten amigos de los integrantes y parroquianos asiduos a la música, quienes empiezan a referirse a ellos como “Madredeus”. Adoptan gustosos el nombre. Pedro Magalhaes hace circular sus grabaciones e intenta convencer la disquera EMI para que los escuche. Realizan conciertos más formales durante el año y en diciembre sale su primer cd: Os Dias da Madredeus
1988 Dan una gira en Portugal. 
1990 Graban Existir en los prestigiados estudios Namouche en Lisboa. Conocen a António Pinheiro da Silva, antiguo miembro de Perspectiva, una de las bandas más influyentes en el Portugal de los 70. Entre ellos nace una empatía que los hace trabajar juntos hasta 1996. 
1991 Tras el éxito obtenido se van de gira por Europa y participan en Europalia 92. 
1994 Durante la grabación de Filos da Madrugada son interrumpidos por el cineasta Wim Wenders quien realiza una película sobre Lisboa y los invita a participar. 
1998 Lanzan O Paraíso, que los nomina para varios galardones como el Globo de Oro y el Premio Bordalo Pinheiro. Su nuevo cd es editado en 20 países. 
2000 Graban Antología, cuaderno de viaje, retratos de momentos y emociones. 
2001 Movimiento los consolida como embajadores de la música portuguesa en el mundo. 
2002 Sale a la venta Madredeus Electrónico con 13 remixes de sus clásicos realizados por diferentes DJ’s de varias partes del mundo (Craig Amstrong, Alpha y Ralph Myerz, entre otros). Venden más de 13 millones de copias. (F.J.)


Programa
Os Dias Sao a Note / Oxala / O Labirinto Parado / Anseio (Fuga Apressada) / A Final – A Minha Cançao / Ecos na Catedral / Nao Muito Distante / O Loar / Lira – Soldado No Océano / Palpitacao / Ergue – Te ao Sol / O Pomar Das / Laranjeiras / A Temepestade / Um Raio de Luz Ardente / Capa Negra / Vida Boa / A Graça / O Segredo do Futuro / A Quimera.
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