jueves, 5 de septiembre de 2002

Foreigner: 25 añejos de darle al rocanrrol

Foto: Colección Auditorio Nacional

25 años de carrera / 5 de septiembre, 2002 / Función única / 
5 329 asistentes / 2:00 hrs. de duración / Promotor: OCESA presenta

Carlos García Tort
Mick Jones, requintista y líder de Foreigner, había declarado, antes de principiar esta gira conmemorativa de los 25 años de la banda: “Nos hemos mantenido activos gracias al apoyo de nuestros leales fans. Este año intentaremos regresarles algo de lo mucho que ellos nos han dado. ¡Este aniversario es en su honor!” 

Llueve sin parar sobre la ciudad de México. Dentro del Auditorio se apagan las luces y una falsa niebla se condensa en el escenario. Hay cierta tensión morbosa entre los admiradores de la banda por ver cómo quedó Lou Gramm, el otrora esbelto cantante de ondulada melena rubia sujeta por una gruesa cinta, después de la peligrosa intervención craneal a la que fue sometido para extraerle un tumor benigno. De esto hace cuatro años y la banda no había tocado junta desde entonces. Pero antes de que se haga la luz, su áspera y a la vez cálida voz se escucha a toda potencia entonando “Long Way”. De las entrañas del Coso ¿acaso brota un estremecido “Buuu”? No, la gente no abuchea sino que corea a gritos “Lou, Lou”. Él está de vuelta y goza de cabal salud. Luce pasado de kilos y su cabello se ha vuelto de ceniza. Sin embargo, “su voz está milagrosamente intacta”, como diría Mick Jones en entrevistas previas. 
Como hace siete años, a partir de “Waiting For A Girl Like You” la raza pierde la poca compostura que había guardado. Se levanta a bailar frente a su asiento y a cantar a pulmón herido “Urgent”, “Head Games”, “Jukebox Heroe”, “Feels Like The First Time”... Los tres músicos que ocupan el proscenio —Lou en el centro, Mick a su derecha y el bajista Bruce Turgon a su izquierda— son la columna vertebral de Foreigner. Mientras Gramm se encarga del preferente, Jones y Bruce acercan el calor al segundo piso. 
Foreigner celebra junto con sus fans no sólo el hecho de mantenerse juntos —aunque llenos de parches, como esos pantalones de mezclilla remendados mil veces y que no tienen precio— sino la increíble fortuna de estar vivos, de haber sobrevivido a las giras de 15 meses, a los fracasos, al éxito y su enrarecida atmósfera llena de excesos, a la convivencia cerrada con todos sus avatares; de lograr supervivir a todas las enfermedades del cuerpo, el tiempo y el alma. 
El concierto de Foreigner empieza tarde y acaba temprano. Quizá todavía no pueda pedírsele demasiado al cuerpo de Lou Gramm, sobre todo en la altitud de la Ciudad de México. Sin embargo, es tal la intensidad que la hora y media parece suficiente hasta al fanático más recalcitrante. Todas las canciones son coreadas, y el público permanece en pie a lo largo de casi todo el concierto. 
Pero incluso dentro de la apoteosis hay jerarquías: las rolas de Foreigner, Double Vision y Head Games, los tres primeros álbumes de la banda, registran niveles de paroxismo en la sala. Como dice una de ellas, cada fan siente como si fuera la primera vez que oye al grupo. La energía se renueva y fluye en una constante ubicada en los altos niveles de la emoción. Foreigner sabe pulsar los botones adecuados para que la audiencia se remonte al prendidón que sólo da el concierto de rock en vivo. 
Nada nuevo toca la banda y, a decir verdad, nadie lo espera. Cuando una agrupación cumple 25 años de existencia más bien se busca la empatía, la retrospección, el mirar hacia dentro y repasar lo que se tiene antes de seguir adelante. Y el futuro pinta bien: si bien ya no tienen el impulso (aparentemente) inagotable de la dorada juventud, transitar en cambio por la experiencia del dolor de vivir les proporciona su handicap de profundidad y entereza. No volverán a escribir o a tocar como antes. Foreigner lo sabe y quiere que sus fanáticos lo sepan. 
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
Por eso el programa de esta gira está compuesto sabiamente por todas las rolas que han sido superéxitos —y que el público corea sin titubear— así como por esas melodías que Gramm y Jones llaman “oscuras”: aquellas que no fueron precisamente un hit pero que son parte importante de ese fenómeno que conocemos como Foreigner: “At War With The World”, “Dirty White Boy” o “Midnight Blue”. Pero el público mexicano siempre es sorprendente. No importa cuál le toquen: se las sabe todas; todas las corea. Así que en el encore la banda se brinda en el escenario. “I Wanna Know What Love Is” se alarga en los solos y se retuerce sobre su propio final. Y en “Hot Blooded” la sangre del respetable se agolpa en las sienes y parece hervir y luego espesarse mientras Foreigner desaparece en definitiva tras bambalinas con el sabor del deber cumplido.  

Trivia

Gramm y Jones han prometido un nuevo álbum para 2003. Lou comentó que sólo la operación a la que fue sometido —en las cirugías de cerebro el paciente, aunque completamente anestesiado, suele conservar la conciencia— da para escribir más de un álbum. 


Cronología
1976 Nace Foreigner, integrado por dos experimentados músicos ingleses: Mick Jones e Ian McDonald, y cuatro músicos relativamente nuevos en el ambiente: el británico Dennis Elliott y los estadounidenses Ed Gagliardi, Lou Gramm y Alan Greenwood. 
1977 Lanzan su primer álbum homónimo y logran colocar dos sencillos entre las primeras diez en dos meses consecutivos. Este inesperado e inmediato éxito sorprende a todos, incluidos ellos mismos. 
1978-79 Aparecen los siguientes álbumes: Double Vision y Head Games, con el mismo o mayor éxito que el primero. 
1987 Después de la realización de su sexto álbum, Inside Information, la banda entra en crisis por la separación de Mick Jones y Lou Gramm, quienes realizan distintos proyectos en solitario. 
1992 Lou y Mick se vuelven a reunir y componen tres canciones que incluyen en su nuevo álbum de grandes éxitos, The Very Best... And Beyond. Después de siete años de ausencia, la banda se recompone para salir al camino. A Mick y Lou se les suman Bruce Turgon en el bajo y Jeff Jacobs en los teclados. 
1995 Realizan Mr. Moonlight, su último álbum en estudio. 
1997 A Lou Gramm le descubren un tumor cerebral. Por fortuna, no es canceroso y le es removido mediante una intervención quirúrgica. Su rehabilitación es lenta y dolorosa. 
2002 Con ánimos de demostrar que mala hierba nunca muere, celebrar su victoria sobre la adversidad y 25 años de puro rocanrrol, el grupo se embarca en una súper gira que toca las playas del Auditorio. (C.G.T.)

Programa 
Long Way / Double Vision / Cold As Ice / Head Games / At War With The World / Fool For You Anyway That Was Yesterday / Dirty White Boy / Feels Like The First Time / Urgent / Jukebox Hero / Midnight Blue / I Wanna Know What Love Is / Hot Blooded.
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