domingo, 23 de junio de 2002

Premiere de Cine: Suave aperitivo hawaïano

Lilo y Stitch (EUA, 2002) / 23 de julio, 2002 / 2 funciones / 18 648 asistentes / 
Duración: 85 min / Promotor: Buena Vista Columbia Tristar 

Sofía González de León
A las diez de la mañana, un domingo gris que más bien invita a quedarse entre las sábanas, llegar al vestíbulo del Auditorio se convierte en una fiesta inesperada. Desmañanados pulgarcitos invaden explanada y pasillos con esa velocidad empeñosa y estridente que los caracteriza, haciendo caso omiso de la hora y del frío. No quieren perderse de toda una instalación de cálidas islas tropicales que reproducen en vivo escenarios de la nueva película de animación que Disney está a punto de estrenar, como todos los años en este, su Super Queso de Reforma. Será la mitad de la fiesta. 
Bellas en top y falda hawaïana van y vienen en parejas, provocando la envidia e ilusión de toda niña que se jacte de serlo; jóvenes atléticos en traje de baño, tabla de surf bajo el brazo, retan por igual a los mini varoncitos. Pero ya, niños y niñas, llegaron armados de juguete en mano, recién adquirido, para presumir: yo estoy en onda y ya tengo mi mono favorito de Lilo y Stitch. En varios tablados, se llevan a cabo coreografías a la hawaïana con reminiscencias retro-rocanroleras de los fifties: bizarra mezcla de aperitivo; en todo caso, por ahora cumple su cometido: los enanos bullen, se excitan, se preparan para recibir el impacto de la pantalla más gigante de México. Por allí, madres y abuelas mexicanas caminan airosas como matronas de alguna isla del Pacífico, adoptando el collar de flores ulebule de papel: ¡les va muy bien! 
La voz profunda y conocida de un locutor anuncia el próximo comienzo, ofrece los debidos agradecimientos a patrocinadores y actores del doblaje al español y en el escenario aparece uno de los integrantes del programa obsesivo de moda en la tv: un tal Diego, de Big Brother, que las mujeres (aun las ya bien grandecitas) celebran con gritos fanáticos como si se tratara de algún legendario cantante de rock. Lo que hace la tele... La voz sigue con su presentación, ahora de “dos artistas de larga trayectoria” que ocupan en segundos el frente del podio y nos sorprenden por su tamaño: no pasan de los cinco años de edad. Las diminutas maestras de ceremonia hacen profesional presentación y ejecutan un par de contoneos de caderas que arrancan tiernos aplausos. 
Por fin la ansiada y mágica oscuridad. Pero no, todavía un corto que anuncia desde ahora la consumible y global producción infantil que seguirá la que a penas estamos por ver... 
Luego de este largo, ritualezco y sabroso preludio ulebule llega el filme. No llega suave. Las primeras escenas, entre unos horrorosos extraterrestres, no sólo son innecesariamente violentas –la sonorización, agresiva y molesta al oído- sino que sorprenden por la falta de imaginación de los dibujos animados, al grado que uno no ha entendido todavía que la película comenzó. 
Luego viene una segunda parte, súbitamente ubicada en escenarios exuberantes y coloridos de algo que parece Hawaï y que da un giro total a la estética. Aunque constituye un alivio a la irritación que provoca el comienzo, el cambio resulta incongruente, como si estuviéramos viendo dos películas superpuestas, hechas por diferentes compañías o cineastas. 
A nivel de contenido, es entretenida, pero también ambigua, quizá porque el tema que toca lo es también y es uno de los más difíciles y controversiales de tratar: la violencia. En este caso, se trata de la violencia intrafamiliar y la ruptura del seno familiar. Es quizá un intento de hacer una especie de cine “serio” para infantes, pero con excepción de algunos toques de buen humor y hallazgos muy simpáticos en los personajes, no llega a esclarecer el tan delicado tema que aborda. El lema “tu familia nunca te abandona” no es suficiente, desgraciadamente, para explicar el fenómeno tan complejo de la violencia en casa. 
La selección musical es buena porque recobra éxitos de Elvis Presley, en su propia voz, en la de Wynonna (la nominada al Grammy) o del grupo sueco A*Teens. El tema principal es una espléndida y vieja melodía: “Can’t Help Falling In Love”. Pero aun esta elección resulta light y un tanto fuera de contexto, como si el pueblo hawaiano no tuviera música propia. 
A pesar del intento de crear una historia divertida en la que quedara en evidencia la brutalidad de la que es capaz ser humano (que necesita de inteligentes extraterrestres para salvar a la tierra de su destrucción), y a pesar de la enorme inversión, Lilo y Stitch se queda francamente muy por debajo de la calidad, concepción, guión, diseño de grandiosas producciones como Pocahontas, El Rey león o la muy lograda Monstruos (2001). 
Se impone levantar la siguiente pregunta: ¿cómo representar la violencia sin incitarla, sobre todo ante los niños? Porque si Lilo y Stitch quiere pronunciarse en contra de la hostilización, la forma de representarla parecería por momentos querer exaltarla, como en aquellos crueles espectáculos romanos de leones devorando esclavos. 

En voz del público 
Señora Consuelo Morales, ama de casa y madre de tres: “bueno, luego de tanta agresividad con la que trataban a la niña, lo que cambia todo es el amor de la familia...” 
Padre de dos pequeñitas llamado Rubén, manifiestamente molesto: “la película no es pedagógica, porque no explica lo que es un hogar “roto”, no dice porqué está roto...” 
Señora Guadalupe Villanueva, madre también: “le hubieran quitado un poquito de guerra. Que no hubiera tanta acción tan terrible”. Avisado niño de once años acerca de su hermano de seis: “el ratón (así lo vio aunque se supone era un perro-monstruo-extraterrestre) es como mi hermano, así, siempre todo lo destruye...” Por supuesto, el hermano pega un grito de protesta: “¡No, no es cierto!”. 

Créditos 
Dirección y guión: Chris Sanders, Dean Deblois
Producción: Clark Spencer
Edición: Darren Holmes
Dirección artística: Ric Sluiter
Música: Alan Silvestri
Diseño producción: Paul Felix
Casa productora : Walt Disney Pictures

REPARTO (versión original en inglés)
Lilo: Daveigh Chase
Stitch: Christopher Michael Sanders
Nani: Tia Carrere
Jumba: David Ogden Stiers
Peakley: Kevin McDonald
Cobra Bubbles: Ving Rhames
La Grand Concejal: Zoe Caldwell
David Kawena: Jason Scott Lee
Capitán Gantu: Kevin M. Richardson
Señora de rescate: Susan Hegarty
Sra. Hasagawa: Amy Hill
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