martes, 2 de abril de 2002

OV7

Foto: Colección Auditorio Nacional

Siete latidos / 2, 3, 4, 5, de abril, 2002 / 4 funciones / 43 207 asistentes / 
1:30 hrs. de duración / Promotor: RAC Producciones 

Jaime Reyes Rodríguez
Siete

Sonrisas y cansancio. Gargantas desgañitadas. Chiquillas y chiquillos, muchos acompañados de sus padres, abandonan el recinto al encenderse las luces. El olor a pólvora es más intenso que nunca. Ni qué decir del olor a pubertad: concentrado y contumaz. Los últimos papeles de colores se dejan caer sobre las butacas vacías. En las pantallas laterales, los créditos finales de la producción Siete latidos
Seis 
Muchos cohetes truenan después de los últimos acordes de esa tonadita disco que también suena antes del primer y único encore. En el fondo, un número considerable de luces neón forman una tríada de signos: O-V-7, blink, O-V-7, blink... Ellos ya han dejado el escenario entre miles de aplausos y gritos. Los músicos están por terminar la sesión (guitarra, bajo, sintetizadores, batería, saxo, trompeta y trombón). La audiencia se queda mirando en las pantallas laterales un video con la trayectoria del grupo, mientras baja la adrenalina. 
Cinco 
La gente grita: ¡O-V-7, O-V-7, O-V-7!.. después de haber disfrutado de más de una hora de espectáculo: música, coreografías, energía y sorpresas. Seguramente los bailarines invitados ya se han quitado los tenis con rueditas y ropas de colores. Es la primera vez que se escucha aquella tonadita disco. Un grupo de patinadores los acompaña en escena. Todos bailan. Los éxitos de su nueva producción ya han sido interpretados. Falta, si acaso, “Shabadabadá”, del CD00... 
Cuatro 
Te quiero taanto, taanto, taanto, taanto, taanto... Para mí no hay naadie maaás, no lo ha-a-ay..., es interpretada, como se dice, a capella. Canción dedicada al padre de Ari, sentado en primerísima fila del lado izquierdo del auditorio, según el espectador. Las mujercitas tratan de contener su corazón en vano. Sincronizados, sus latidos habrían sido suficientes para dar el beat exacto de un rave en el desierto: pero ellas están aún muy jóvenes para eso. En un par de años otra cosa será. 
Tres 
Las luces se apagan y una sección del estaff se acerca a quitar los arneses de los cuerpos de los OV7 y bailarines invitados. Suficiente había sido la serie de saltos y colgadas que durante la canción de los fantasmas ejecutaran, vestidos como los vampiros de Roman Polanski. Las piruetas realizadas en el aire son aplaudidas por jóvenes y adultos. Poco a poco habían empezado a ocupar su lugar en el cielo protector del Coso: al ritmo de los sueños de su público. “Vivimos un proceso como el de un deportista para preparar cada concierto”, dijeron en un par de entrevistas. Al verlos en el aire, la gente lo cree más que nunca. 
Dos 
Todas las canciones famosas desfilan conforme pasan los minutos. Entre una y otra se escucha a los adultos decir: “Oye, sí son buenos, ¿verdad?” En el escenario Kalimba agradece al público y desmiente la supuesta desintegración de OV7. Lidia baja de las tarimas para repartir besos a sus admiradores entre las butacas. 
Uno 
La banda agradece al séquito de fans el seguimiento de su trayectoria por cerca de 13 años y 11 discos. Se les nota seguros en escena a pesar de saber que desde que Televisa los bloqueó no tienen la misma proyección internacional. Sin embargo, con el tema que incluirán en el cd conmemorativo del mundial, Bringing The World Back Home, y con los sencillos que grabarán en inglés bajo la supervisión de Brian Rawling, creen que podrán lograr el difícil objetivo de conquistar el mercado anglosajón, a la manera de Ricky Martin. Además de tener la propuesta de ser la imagen en EUA de la marca Tommy Hilfiger. 
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
Cero 
Tie-nes que probar-laa... esto es love coladaa... abre el concierto. Antes habían tronado una decena de cohetes y unas inmensas fogatas de chispas que recuerdan las varitas de pólvora de las posadas, pero en grande. Un señor de edad avanzada y en silla de ruedas se colocaba en la primerísima fila del lado izquierdo del auditorio, según el espectador. Antes, cerca de diez mil personas acomodándose en sus localidades. Antes, padres comprando refrescos, perros calientes, dulces y binoculares. Antes, los primeros siete latidos de los fans una vez cruzada la puerta principal del Auditorio Nacional. Eran las 20 horas apenas y todos estaban ansiosos. 

Programa 
Love colada / Obsesión / Tus besos / Somos un mundo / Más que amor / Te necesito / Tengo el control / Una na na / Cómo eres / Pie tras otro pie / Tan solo / Go baby / Fantasma / Te quiero tanto / Fascination / Shabadaba / OV7 Nation / Enloquéceme / Aum aum.
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