domingo, 6 de enero de 2002

Eugenia León: Homenaje y rosca de Reyes musical


Por siempre Cri-Cri / 6 de enero, 2002 / 2 752 asistentes / Función única /
1:00 hr. de duración / F.R. Producciones S.A. de C.V.

David Miklos
Para todos los que fuimos niños antes de que las caricaturas tomaran por asalto la televisión, las canciones de Cri-Cri se convirtieron en una suerte de imaginario colectivo infantil. Cada uno teníamos nuestro personaje favorito y, animados por sus ingeniosas letras y melodías, le creábamos una cara y un escenario en nuestra mente.
El 6 de enero al mediodía, en el Auditorio se nos dio cita para que, junto con Eugenia León, pudiéramos avivar la memoria y compartir con nuestros hijos las evocaciones de un pasado de pronto inmediato y vívido, en un homenaje doble a Gabilondo Soler: el del público y el de la intérprete, todos sentados a la mesa ante una suculenta rosca de Reyes musical. 
Eugenia León, acompañada de una orquesta de 13 músicos, coristas, bailarines, acróbatas y zanqueros, una especie de circo en miniatura, se dio a la tarea de recrear nuestras visiones oníricas en el escenario; nadie mejor que “Bombón 1°”, exquisito rey de chocolate, para dar inicio a la fiesta. 
No es la primera vez que Eugenia rinde homenaje a don Gabilondo. Ya en 1993 se había presentado junto con él en El Hábito para, entonces, convertirse en su heredera: sólo ella tiene permiso de interpretar sus canciones, por decisión del compositor y su familia. En el Coso tuvimos la oportunidad de verla pocos meses antes, en septiembre de 2001, cuando llevó al escenario el fruto del disco grabado en 1994 junto con la Orquesta de Baja California, con Eduardo García Barrios a la batuta: Eugenia León interpreta a Cri-Cri. Ahora, nos sorprende con algunas rutinas nuevas y un par de canciones no interpretadas con anterioridad; los arreglos orquestales no dejan de ser exquisitos, llenos de gratas sorpresas y sencillos pero bien logrados “efectos especiales”. 
Es notable el apego a los originales que luce en la voz de Eugenia, respetuosa del peculiar lenguaje, nunca del todo infantil y siempre formativo, con el que el ya clásico Cri-Cri hacía que nos girara la canica de la imaginación, como en la marcha dedicada a las pequeñas esferas translúcidas que, a diferencia de las canciones del Grillito Cantor, ya parecen haber pasado de moda. 
“Cri-Cri regresa a mi vida una y otra vez,” nos dice Eugenia León, portavoz jarocha del también jarocho compositor que nos hizo aprendernos las vocales más allá del tedio de las aulas, mientras andábamos, mochila al hombro, “Caminito de la escuela”. No hay mejor manera de encender la memoria y conservar el pasado --los personajes de la calle, el español de antaño, los dichos y costumbres, etc.-- que a través de la tradición oral; Cri-Cri lo sabía bien, tanto que, hoy, Eugenia canta “Di por qué” y todos pensamos en nuestra abuelita, en sus arrugas de tiempo y sus canas de experiencia. 
Desde un gracioso country hasta un intenso tango, el registro musical de Gabilondo Soler es igual de amplio que sus personajes (cabe apuntar que el compositor nunca quiso que llegaran al cine o a la televisión, con el ánimo de que cada uno los recreáramos y les hiciéramos una coreografía personal animada por sus inteligentes melodías): “El ratón vaquero”, “Che araña” y la coquetísima “Métete Teté”; el “Negrito bailarín” y un tlacuache en impostura de “El ropavejero”, personajes de otra época que no dejan de estar hoy vivos y divertirnos; “La muñeca fea”, la “Negrita cucurumbé”, “Los tres cochinitos” y “El chorrito” temperamental, entrañable; todos ellos aparecieron en el escenario, como traídos por obra y gracia de una sutil máquina del tiempo: la voz de Eugenia León.  


Cronología de Cri-Cri 
1907 Nace Francisco José Gabilondo Soler en Orizaba, Veracruz, el 6 de octubre, bajo el signo de Venus y la eterna duda de la balanza. Su infancia transcurre entre la ciudad y el campo. La escuela resulta limitada para su curiosidad nata y se va seguido de pinta. 
1916 Incursiona en el boxeo, el toreo y la natación, además de estudiar para linotipista, hasta que a los 19 años escucha el llamado de la música. En la pianola de unos baños públicos es donde nacerá su talento pianístico autodidacta. 
1930 Se revelan sus espontáneas dotes de compositor imitando las formas de la época: tangos, danzones, fox-trot... 
1932 Con el auge de la radio, se despierta su espíritu humorístico e inventa canciones con crítica social, por lo cual el poeta Ruiz Cabañas lo bautiza El Guasón del Teclado. 
1934 Sin proponérselo, nace el que luego se apodaría Cri-Cri el Grillito Cantor, el 15 de octubre a la 1:15 de la tarde, cuando interpreta por primera vez “Bombón 1o”, “El ropero”, “El chorrito” y “Batallón de plomo” para la audiencia de la XEW. El programa se mantendría en la radio todos los anocheceres de domingo durante 27 años consecutivos, a pesar de haber iniciado sin patrocinios, publicidad y una paga ínfima. 
1961 El 30 de julio deja de transmitirse el mundialmente célebre programa (existe un disco en japonés). Pero Cri Cri siguie atendiendo sus otras pasiones: idiomas varios, geografía, historia, matemáticas y sobretodo, astronomía.
1990 A la 1:40 de la tarde del 14 de diciembre se despide de este mundo el mejor letrista y compositor para niños que haya dado México, dejando 121 temas grabados que hoy se pueden gozar en su versión original en una serie de 10 compactos. (D.M.)


Programa

Bombón 1o / La Marcha de las Canicas / Negrito Bailarín / Métete Teté / La Fiesta de los Zapatos / Ratón Vaquero / Las Marcha de las letras / Muñeca Fea / Che Araña / Caminito de la Escuela / Los 3 Cochinitos / El Ropavejero / Negrita Cucurumbé / El baile de los muñecos / Di por qué / Rusiana
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