martes, 10 de junio de 1997

Laura Pausini: ¿Una cursi triunfadora?

Foto: Colección Auditorio Nacional

Las cosas que vives / 10 de junio 1997/ Función única / 
7,443 asistentes / 1:30 hrs. de duración 

Arturo García Hernández 
Contagia la frescura de sus 23 años. Seduce su rostro pulido por un aire inocente y pícaro. Cautivan la transparencia de su mirada y la suavidad cristalina de su voz. Es Laura Pausini, la juvenil revelación de la canción popular italiana que llegó a México precedida de credenciales impresionantes: ganadora de la sección juvenil del Festival de San Remo en 1993, Premio Mundial de la Música en Montecarlo y vendedora de 8 millones de copias con los dos álbumes que la han puesto en los cuernos de la luna: Laura Pausini y Las cosas que vives –con versiones completas en español. En México, había vendido 500 mil del primero y 200 mil del segundo. 

Su imagen revela fielmente el tipo de canciones que le han dado popularidad mundial: ternura y sencillez, características que constituyen la clave de su éxito, aunque también son blanco de críticas. "Es cursi”, se le objeta. Ella ha respondido: “Soy una cursi que ha vendido 8 millones de discos, eso quiere decir que todos los que siguen mi música son cursis. La gente se puede identificar con lo que canto. Mi música y mis canciones son muy simples porque son del alma. Esa es mi verdad musical. Canto lo que siento”. 
Nacida en Solarolo, un pequeño pueblo de Italia, en mayo de 1974, Laura Pausini dio el salto a la fama a los 18 años, al ganar la categoría juvenil del festival de Palermo con la canción “La solitudine” (La soledad). Pronto vinieron las ofertas para grabar. En su primer disco “cantaba sólo acerca de mi personalidad, del amor, de la amistad, de mi mundo. Era ingenua, sí”. Su segundo disco lo grabó a los 22 años. Entre uno y otro, dejó atrás la adolescencia. Y al mismo tiempo que vinieron las mieles del triunfo, conoció la dureza del medio, la feroz competencia, las agobiantes exigencias, los riesgos. Un medio difícil, pero que la ha hecho madurar y le ha dado también las más grandes satisfacciones de su vida. Por eso dice que con su segundo disco aprendió a “enfrentar y comprender mejor el mundo”. 
México fue una de las escalas en su gira World Tour 97. Venía de presentarse en escenarios de su natal Italia, de Suiza, Bélgica, Holanda, España, Portugal, Venezuela, Argentina, Puerto Rico y Brasil. Casi era obligada su presentación en uno de los países donde más se han vendido discos: “México es el país que me regaló el éxito más grande en América Latina, sin duda el pueblo que más quiero por su cultura y por su gente. Por eso voy a regalar lo mejor de mi música y de mi voz en el Auditorio Nacional, un lugar en el que me siento muy honrada de cantar”. 
Dada esa espontánea química entre la Pausini y el público mexicano, era de esperarse su éxito en el gran recinto. Sin ostentosos despliegues escenográficos ni espectaculares desplazamientos sobre el foro, la cantante italiana apareció ataviada con una túnica negra y acompañada por siete músicos y tres coristas. Bastó el saludo para echarse la audiencia a la bolsa: “¡Bienvenidos a esta velada musical! ¡Tenía muchas ganas de conocer al pueblo de México para que juntos apliquemos el ingrediente más maravilloso de la tierra: el amor. Gracias por estar aquí”. A continuación, en medio de un atento y respetuoso silencio, interpretó a capela el tema “Inolvidable”, incluido en su segundo disco. 
Pronto, el ambiente se pobló de suspiros, los enamorados estrecharon sus manos, las miradas se congelaron arrobadas. La miel se derramó. En algo más de hora y media, Laura Pausini interpretó una quincena de canciones, en la mayoría de las cuales es coautora: “Se fue”, “La soledad”, “Gente”, “Amores extraños”… Baladas sencillas, en un pop extra suave, interpretadas con pasión, en su idioma y en un casi perfecto español.

Foto: Colección Auditorio Nacional
En uno de los momentos culminantes del recital, un admirador se hizo escuchar con estentórea declaración: “¡Laura, te amooo!”. Tras breves instantes de desconcierto, la cantante respondió: “¡Yo también te amo!” Pero nada es para siempre. Llegó la hora del adiós y Laura no se contuvo: “Son la gente más bella que he visto. No me equivoqué. Todo lo que han visto mis ojos esta noche quedará en mi memoria. Mis ojos se iluminaron y espero que los de ustedes también. Gracias por sus sonrisas”. A petición de sus admiradores tuvo que regresar del camerino para cantar un tema más y rematar con una versión de “Cielito lindo”, acompañada de mariachi y sombrero de charro. El acabóse. 


Retrato parlante 
Nombre: Laura Pausini 
Lugar y fecha de nacimiento: Solarolo, pequeño pueblo al norte de Italia, 16 de mayo de 1974. 
Otras gracias: le gusta pintar “flores y naturaleza muerta”, y estudió tres años de flauta. 
Sobre las drogas: “nunca las he probado, estoy totalmente en contra de ellas, también las ligeras”. 
Sobre el sexo: “es una cosa maravillosa, pienso que debe ser parte del amor entre dos personas. Yo no puedo dividir al amor del sexo”. 
Sus sueños: “mejorar como cantante y como persona, así como seguir con el éxito que he tenido hasta ahora”.


Canciones interpretadas 
Inolvidable / Se fue / La soledad / Gente / Amores extraños / El mundo que soñé / Las cosas que vives / La voz / Dos enamorados / Escucha tu corazón / Él no está por ti / ¿Por qué no volverán? / Cuando se ama / Las chicas / Ángeles en el cielo / Un día sin ti / ¿Por qué no? / Cielito lindo.
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