viernes, 29 de noviembre de 1996

Paco de Lucía, Al Di Meola, John McLaughlin: La universal guitarra


Foto: Colección Auditorio Nacional

The Guitar Trio / 29 y 30 de noviembre 1996 / Dos funciones / 

2:00 hrs. de duración / 15,856 asistentes 

Tan cotidiana y sublime, la guitarra. Es quizá el instrumento más tocado en la Tierra junto con la flauta y el piano, al grado que ya podríamos afirmar que el mundo no ha tenido amante más constante y más democrática. Porque la guitarra –y no es casualidad que tenga formas femeninas- se deja tocar por cualquiera y satisface toda clase de deseos: tan burca y tan sofisticada, la guitarra. Puede comportarse como una fácil para quien torpemente quiera en cualquier esquina sacarse una pena cantando (a golpes de chunta-ta-ta), pero también puede convertirse en la más refinada, exquisita e imaginativa cortesana, a condición de que los dedos que la aborden sean principescos: expertos, apasionados, inteligentes (sin importar el género: puede ser rock, jazz, balada, blues, mariachi, música renacentista…) 

Amantes de esta índole son los que aquí nos ocupan: se trata de tres de los más sorprendentes ejecutantes en la historia de este instrumento y, sin duda, la pasión que comparten fue lo que los reunió para la grabación del álbum que lleva por título The Guitar Trio y su gira mundial; aunque, a decir, verdad, al verlos en el escenario, uno se preguntaba si se habían juntado para cortejar una vez más a la vieja amante, o para pelearse por ella, en una especie de gran competencia: porque uno es mejor que otro y el más sorprendente era el que se encontraba tocando en ese momento; a dúo, no sabía uno a quién irle, y cuando los tres estaban juntos, de pronto formaban parte del mismo batallón. ¿Qué más pueden hacer tres genios juntos, sino admirarse y competir? 

Foto: Colección Auditorio Nacional

La otra razón por la que este fenómeno parece desarrollarse entre el amor y la guerra es la mezcla de géneros que valientemente Di Meola, De Lucía y McLauglin han sabido fusionar y a la vez confrontar. “El flamenco es como nuestro blues” a los ojos de un Miles Davis: ambos se basan fundamentalmente en la improvisación e incluso en patrones rítmicos muy similares, ambos son de estricta tradición oral y surgieron de la necesidad de supervivencia de razas oprimidas que vivían fuera de su territorio de origen (negros y gitanos) –a manera de grito catártico. Sin embargo, un corazón gitano como el de Paco de Lucía nos señala con orgullo las diferencias: “en el jazz hay que pensar, en el flamenco no”. Ambas cosas son ciertas y ambas son evidentes en la multi-creación de este trío, que funde y sobrepone estos géneros, además de muchos otros: diversas músicas del mundo (India, Brasil, Argentina, África…), la música clásica, el rock, el pop, etcétera. 
Es de celebrarse una colaboración de esta índole, una ocasión tan excepcional (como las dos anteriores, en 1981 y 1983) y podría no volver a repetirse, porque juntar a tres prodigios esparcidos entre E.U., España y Gran Bretaña y con agendas atiborradas y complejas, no es tarea fácil… Pues en México, en el Auditorio Nacional, en mitad del Bosque de Chapultepec, tuvimos el privilegio de presenciar la entrañable batalla cuerpo a cuerpo de los tres caballeros de la dama curveada ("en “a música no hay secretos, cuando uno toca la guitarra se desnuda por completo”, dice McLaughlin). En realidad se trata de una búsqueda de altos vuelos, en pos de la sublime tarea de la creación musical y de la ampliación de nuevos horizontes sonoros. Hay algo que podría parecer obvio y que sin embargo es más bien raro: sólo la pasión y la curiosidad auténticas, aunadas a una profunda generosidad pueden producir resultados de este nivel de calidad. 

Foto: Colección Auditorio Nacional


Programa 
1ª.Parte 
Solos [cada músico posee 10 dedos pero sonaban a 100, a un río caudaloso] 
John McLaughlin 
Paco de Lucía 
Al Di Meola 

2ª. Parte 
Dúos [si cada músico parecía río caudaloso, a imaginar las cataratas de Iguazú de los dúos] 
Di Meola-McLaughlin 
McLaughlin-De Lucía 
De Lucía-Di Meola 

3ª. Parte 
El trío [si cada dúo era catarata, The Guitar Trio era un mar y una tempestad; hagamos cuentas: 30 dedos, que valen por 300 sobre un total de 18 cuerdas] 

Y como encore la maravilla de “Spain” de Chick Corea. 

El material fue esencialmente el del álbum The Guitar Trio, con piezas para una, dos y tres guitarras; así viene en el disco: 
La Estiba (De Lucía) 
Beyond the Mirage (Di Meola) 
Midsummer Night (McLaughlin) 
Manha de Carnaval (pieza construida sobre la melodía de la película Orfeo Negro, compuesta por el brasileño Luis Bonfá) 
Letter from India (McLaughlin) 
Espíritu (Di Meola) 
Monastére dans les montagnes (McLaughlin) 
Azzura (Di Meola) 
Cardeosa (De Lucía)
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