sábado, 5 de octubre de 1996

Louis Clark: Catalizadores del espíritu de toda una época

Foto: Colección Auditorio Nacional


Recordando a Los Beatles / 5 y 6 de octubre, 1996 / Dos funciones / 

2:00 hrs. de duración / 19,058 asistentes 

Pocas veces en la historia de la música occidental se han dado fenómenos tan agraciados, originales y sorprendentes como el de los Beatles. No se trata sólo de un grupo entre los mejores grupos de rock que han existido, sino de todo un fenómeno sociológico cuyos alcances, 30 años después, nos siguen causando estupor. La increíble historia de los cuatro jovencitos provincianos, originarios del puerto de Liverpool (Inglaterra) fue un golpe de gracia del destino en todos los sentidos: cuatro almas afines se juntaron en el momento adecuado y con las condiciones perfectas para poder convertirse en los mensajeros y luego catalizadores a nivel planetario del espíritu de toda una época.
Los Beatles llevaron hasta sus últimas consecuencias la misión humanitaria que les fue asignando la vida y supieron entenderla con sorprendente inteligencia, talento, generosidad y buen humor. Si algo recordamos de los Beatles es un enorme simpatía, por los extraordinarios lazos de amistad que los unían, por su espíritu a un tiempo ligero y penetrante para comunicar mensajes profundos, intemporales y a la vez urgentes, vitales para sus contemporáneos; mensajes en donde lo político, lo social y lo humano se fundieron de forma excepcional. 

Sin miedo a equivocarnos, sabemos que el Cuarteto Liverpool quedará como uno de los más claros y sintéticos testimonios expresivos de la segunda mitad de nuestro siglo, al mismo título que lo fueron, por ejemplo, los trovadores de la Europa medieval, de quienes, por cierto, heredan el espíritu y algo de material sonoro en muchas de sus canciones. 
También comparten otra particularidad con aquellos trovadores: fueron capaces de conmover desde una reina, hasta un obrero, desde un estudiante hasta un presidente. Como además les tocó justo el comienzo de la era de los medios masivos de información y comunicación, también acabaron con fronteras de países, de lenguas y de edades, haciéndose como John Lennon afirmó –horrorizado por el poder de la mercadotecnia-: “más populares que Jesucristo”. 
Portavoces de lo que todo el mundo quería y necesitaba escuchar, Los Beatles reunieron en frescas canciones, accesibles a todos, influencias tan diversas como Schubert, Bach o la música de la India, llevando el pop a una verdadera forma de arte, que refleja todas las contradicciones del mundo contemporáneo: guerra y anhelo por la paz y la libertad (“Let it be”, “Imagine”), soledad y deseo de encontrar el amor y la amistad (“Eleanor Rigby”, “All You Need Is Love”), materialismo y búsqueda de ideales (“Can’t Buy Me Love”, “Mother Nature’s Son”), fantasía y evasión (“Lucy in the Sky with Diamonds”, “Magical Mistery Tour”), desilusión, desadaptación y absurdo (“For No One”, “I Am the Walrus”), nostalgia (“Yesterday”), espiritualidad (“Across the Universe”), tensión entre generaciones (“She Is Leaving Home”)… Y lo que logran es justamente reunir a las generaciones en el gusto de una música que habla del común de los mortales, que nos cura y nos recuerda quiénes somos.


Foto: Colección Auditorio Nacional
Uno de los más célebres y rotundos beatlemaniacos, un versátil y excelente músico –pianista, flautista, bajista, director de orquesta, arreglista y compositor- conocido en México por sus hits de la serie Hooke don Classics –objetos de las mayores ventas discográficas del mundo entero- vino a ofrecernos, en plena década nostálgica de revivals y neo culturas, un hermoso recuerdo de esta música que, como él mismo dijo con el mejor humor inglés: “sólo en la jungla no se conoce”. Las versiones orquestales de Louis Clark hacen a los Beatles más clásicos de lo que ya son y vienen a resaltar la genialidad de sus melodías, arreglos e instrumentaciones originales. Al estar ausentes las letras de las canciones, lo que resalta es la esencia musical y el poder que ha ejercido en nuestro inconsciente: a estas alturas ya habrá seguramente tomado proporciones de sueño arquetípico, pues invariablemente nos hace suspirar, volar y sentir placer, plenitud. Así lo demostró el feliz estado de ánimo del público en un Auditorio Nacional prácticamente repleto. El director quedó muy conmovido: tal vez no esperaba tanta calidez y no sabía cuánto queremos a los Beatles en México, todo lo que significaron para nosotros, antes y después del 68, cómo siguen estando vivos. 

Programa 
Eleanor Rigby 
Strawberry Fields Forever 
Something 
I Am the Walrus 
Michelle 
A Hard Days Night 
Blackbird 
Real Love 
Let It Be 
All You Need Is Love 
Popurrí de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band 
Yesterday 
And I Love Her 
Popurrí de varias canciones de Los Beatles (del álbum Hooke don Classics
She’s Leaving Home 
Free as a Bird 
Popurrí de Abbey Road 
Imagine 
Hey jude 

Arreglos: 
Louis Clark 
Intérpretes 
Orquesta Filarmónica Metropolitana 
Director Musical 
Louis Clark 
Coro Pro Música 
Director del Coro 
Alfredo Domínguez 
Concierto en beneficio de: Nocaltzin A.C. que apoya a niños de escasos recursos.
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