sábado, 17 de febrero de 1996

Magneto: La gira del adiós

Foto: Colección Auditorio Nacional


17 y 18 de febrero, 1996 / Cuatro funciones / 1:30 hrs de duración / 34, 497 asistentes 

El arte de retirarse a tiempo 

No, ni se aburrieron de cantar, ni de ser famosos, ni tampoco se pelearon con su representante y creador Antonio Berumen (como dicen las malas lenguas), quien ya no los produce pero sigue siendo su gran amigo. Es sólo que el ciclo se cumplió, como es natural para un grupo que se formó en plena adolescencia.
En realidad, retirarse a tiempo es asunto de sabios y es mejor hacerlo dignamente que esperar la decadencia o una pelea “…lo más importante es que terminemos juntos y que terminemos como los amigos que somos… Es muy doloroso y lo sentimos en el corazón, pero también es importante que cada uno de nosotros tenga la libertad para seguir haciendo lo que quiere y realizar sus sueños, como el de tener novia…” Pues sí, aunque usted no lo crea, cinco chicos guapos que cantan y bailan y son el objeto de los sueños y fantasía de millones de niñas en toda Hispanoamérica, ¡no han podido, en 12 años de carrera, realizarse en el amor! En el difícil y exigente mundo del espectáculo se dan las más inusitadas contradicciones. 
¿Y cómo desean los Magneto continuar realizando sus sueños, una vez que dejen su exigente carrera? Alan probará suerte como solista, Alex se siente atraído por la actuación, Mauri y Elías se quedarán dentro del negocio del espectáculo: de hecho, el primero ya se inició como representante de Fey, y el segundo, como productor de artistas. Y Tono dejará el mundo de la música para regresar a su natal Guatemala y dedicarse a los negocios. 
 
Foto: Colección Auditorio Nacional

“Esta va a ser una noche inolvidable y será para siempre”, dijeron a su incondicional público del Auditorio Nacional. Y aunque breve (sobre todo tratándose de un adiós definitivo), el concierto fue muy emotivo: las quinceañeras no dejaron de desgarrarse las gargantas y hacer correr el llanto; de principio a fin, todo mundo de pie, sin dejar de bailar la serie de éxitos completa, desde el primero de su carrera: “Suena tremendo”, hasta el último de la radio: “Para ti”. De la oscuridad de la audiencia surgían culebras fosforescentes con los nombres de los integrantes de Magneto, la palabra A-D-I-Ó-S y corazones como los que pintan los enamorados en los árboles. El concierto finalizó en apoteosis con el tema que les dio fama, “Vuela, vuela” (canción francesa de los 80’s): los cinco integrantes abrazados al centro del escenario y grandes fuegos pirotécnicos celebrando la hermandad y la partida. Por último, se despojaron de sus playeras impregnadas de heroicos sudores para obsequiarlas a sus casi desmayadas fans. ¡Adiós Magneto… y suerte! 

*Antonio Berumen ahora manejará al grupo Mercurio, heredero de una larga cadena del mismo fenómeno musical juvenil: Menudo, Los Chamos, Los Chicos, Parchís y Magneto.
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