jueves, 8 de junio de 1995

Barry Manilow: En México por primera vez

Foto: Colección Auditorio Nacional


8, 9 y 13 de junio, 1995 / Tres funciones / 2 hrs. de duración / Asistentes: 29, 346 

¿QUE PASADO DE MODA? Pues, nadie lo diría después de la asistencia de casi 30 mil personas a los tres conciertos en el Auditorio Nacional… ¿O trataríase de pura nostalgia? 

¿QUE ESPECIE EN EXTINCIÓN? Probablemente, pues el mismo Manilow cree ser de los últimos románticos que quedan… Pero exagera, porque tan sólo en México, hay que ver la vena romántica que cultivan cientos de nuestros cantantes (de todas edades) dedicados al bolero, al ranchero, o a la balada romántica: tan sólo el gran Manzanero… 
¿QUE FRESA? Dejemos que él mismo responda a esta pregunta, que alguien se atrevió a hacerle en la rueda de prensa previa al concierto: “No, yo no soy (fresa). Soy una persona abierta y plural que le canta al amor y también a otras cosas de la vida. Mi línea es la romántica y nunca la abandonaré… ahora me reconforta que mucha gente joven esté retomando la canción amorosa…” 
¿QUE CURSI, ENTONCES? Depende del punto de vista. Para quienes se enamoraron a los 15 años al son de sus canciones, esto resulta un insulto. También para los ultra románticos de hueso colorado. Para el resto, cuestión de gustos, porque su éxito rotundo es innegable, y tiene canciones que tocan algo del corazón humano en rincones muy disímbolos del planeta Tierra. Lo que sí, es que no es rocanrolero, no es heavy-metalero, ni siquiera es del todo pop o jazz; tampoco es un rebelde, ni un inconforme, ni cuestiona al mundo. No: sólo canta “al amor y a la esperanza”… “La mayoría de las veces que prendo la radio escucho canciones de hostilidad y sexo y no mucho romance; por lo tanto, sólo me queda seguir haciendo mi música romántica”. 
¿PUES ENTONCES, QUE MUY COMERCIAL? ¿Qué no es comercial con ese éxito tan rotundo? Más bien, se trata de una música que dio con una fórmula sencilla, accesible a mucha, mucha, mucha gente, con melodías muy líricas acompañadas de orquestaciones grandilocuentes, en una voz con personalidad. La prueba son los 58 millones de copias de sus álbumes vendidos en todo el mundo: está clasificado como “el artista adulto contemporáneo número 1 de todos los tiempos” (aunque en E.U., donde miden por cantidades vendidas). 
AH, PERO ¿QUE NO TIENE LA VOZ DE UN TONNY BENNET O UN HARRY CONNICK? Él mismo lo sabe y lo admite, por eso, a raíz de su último disco nos dice: “Sabía que no podía competir con las versiones clásicas de estas piezas, y mucho menos intentar superarlas. Por eso decidí cantar como siempre lo he hecho, sin impostar la voz, dejando que aflorara mi personalidad y no la de otros…” La intención de este trabajo fue: “rendirle un tributo a las grandes bandas y a aquellos que hicieron posible un repertorio como éste”. Y no hay que olvidar que el mismísimo Frank Sinatra dijo alguna vez: “Manilow es el siguiente…” 
¿QUE MUY PREMIADO? Muchísimo. Con los Grammy, Emmy, Tony y tutti cuanti imaginables… Hasta nominado para un Oscar por la mejor canción escrita para la película Ready to take a chance again
¿Y POR QUÉ? Porque se trata de un verdadero genio del “Show Bussiness”, de un excelente cantante, arreglista y compositor de la balada, inventor de todo un estilo: “soy autor de grandes y apasionadas baladas románticas. De hecho yo inventé ese estilo y si prenden la radio lo van a escuchar en todas partes”. Porque también es un espléndido pianista, que se inició como tal, acompañado a Bette Middler, a quien le hizo los arreglos de sus dos primeros discos. Porque es producto de un arduo trabajo de equipo en donde “soy tan sólo un catalizador de esa suma de esfuerzos”. Que basten los calificativos que le ha dado la revista Rolling Stone: “un gigante, entre los hombres del entretenimiento…El showman de nuestra generación”.

Foto: Colección Auditorio Nacional
 
¿Verdadero nombre? Barry Alian Pinkus, tan raro como él mismo, como su vida, su carrera, su éxito descomunal, su gran nariz, su buen humor, su sencillez (sí, a pesar de todo). 
¿Y LOS CONCIERTOS EN EL AUDITORIO? Pues, que baste con el dato siguiente: Manilow quedó tan feliz que, al día siguiente de las presentaciones, sacó un CD (edición exclusiva y limitada a un año, con la compañía que lo representa) de los conciertos, en vivo y dedicado a todos los mexicanos: From Manilow to Mexico (De Manilow, para México). Y prometió su regreso para el año siguiente… 

TRIVIA 
Barry Manilow habla de su último disco, Cantando con las grandes bandas, del cual ofreció algunas piezas en México: “Desde hace mucho tiempo había querido grabar un álbum en honor de las grandes bandas, pero me tomó más de cuatro años decidir cómo hacerlo”. Y decidió buscar a los músicos originales de esas agrupaciones: “las bandas que ellos formaron [Glenn Miller, Duke Ellington, Tommy Dorsey o Les Brown] siguen activas y son las únicas autorizadas para usar los arreglos originales… Algunos de los músicos sí tocaron con esas bandas en los cuarentas, pero la mayoría son gente joven”.
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